España es el cuarto país del mundo en atracción de capital internacional hacia el inmobiliario

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Cushman & Wakefield ha presentado hoy en MIPIM el informe ‘Global Investment Atlas 2018’, que analiza los patrones de inversión internacional de 2017 y anticipa el rendimiento del mercado para el próximo año. El informe, que se publica anualmente, muestra el nivel más alto de inversión inmobiliaria registrado con un total de 1,62 billones de dólares en comparación con los 1,43 de 2016, y anticipa una nueva mejora para 2018.

Por el lado del capital invertido, España ocupa el cuarto lugar a nivel global, después de Estados Unidos, Reino Unido y Alemania. El capital que mira a nuestro país como destino es de origen europeo, en una tercera parte, y global en los dos tercios restantes. Llegando a los 13.000 millones de dólares (unos 10.500 millones de euros) en 2017, supera a países clásicos como Holanda, Francia y Japón y se respalda en una economía en crecimiento y un consumo privado en expansión, que incrementan las necesidades de espacio inmobiliario y apoyan la visión de los inversores de retornos crecientes. En este entorno se espera un 2018 con niveles similares, aunque se podría limitar por la escasez de producto disponible.

Según el informe, los inversores asiáticos fueron el impulsor principal de estos niveles de récord de la inversión inmobiliaria. El dinero de esta región representa más de la mitad de todo el capital desplegado y el 46% de toda la actividad transfronteriza. Además, con el rango de fuentes de capital, aun creciendo, es probable que estemos entrando en un período de dominio sostenido por los actores asiáticos.

 Reno Cardiff, socio y director de Capital Markets Business Space de Cushman & Wakefield en España, ha afirmado que "el sector inmobiliario global tuvo un rendimiento excepcional en 2017, con volúmenes muy altos e incremento en las valoraciones. Esto ha brindado un impulso hacia 2018 y el equilibrio de precios, oferta y demanda apuntan a otro año saludable”. Según Barrachina, “prevemos mayores volúmenes de inversión globales gracias a un mayor desarrollo y una mayor actividad empresarial". 

Fuente: Cushman & Wakefield, RCA: ofertas por más de $5 millones, incluye operaciones de suelo*Europa, Oriente próximo y África

El informe también señala que los inversores de la región APAC aumentaron su exposición a la mayoría de los mercados, con excepción de Estados Unidos debido a factores como la etapa de su ciclo de mercado, la incertidumbre sobre sus políticas y los controles internos del capital chino. Sin embargo, lo perdido en América se ganó en Europa ya que las inversiones de fuentes asiáticas crecieron un 96%, principalmente como resultado de varias transacciones a gran escala.

Estados Unidos sigue siendo el principal objetivo para los inversores internacionales, pero su ventaja ha disminuido. Londres se ha mantenido como la ciudad más buscada del capital internacional y las preocupaciones por el Brexit han sido disipadas por la visión a largo plazo del rendimiento de la ciudad, así como una Libra Esterlina actualmente menos fuerte.

Por su parte, Europa experimentó en 2017 el tercer año más fuerte de su reciente historia. Reino Unido y Alemania siguieron siendo los mercados más buscados en la región con los volúmenes del primero cerrando el año un 3,9% por encima de los del segundo, donde la escasez de producto inmobiliario ha frustrado la larga cola de compradores que buscan invertir.

Dentro de Asia, China siguió siendo dominante con Beijing superando a Shanghai, que había sido el mercado preferido desde 2016, con un aumento en el caso de Beijing de un 105%. Fuera de China, las transacciones en Asia emergente dieron una imagen positiva, con los flujos en Indonesia y Malasia magnificados y la India viendo volúmenes récord para inversiones permanentes, a pesar del impacto económico cada vez más moderado de la desmonetización.

América Latina, según señala el informe, ha experimentado su segundo peor registro de inversión inmobiliaria, impulsado por una disminución del 29% en la inversión de América del Norte. Sin embargo, las perspectivas de la región en 2018 son alentadoras ya que los mercados emergentes en general, y Brasil en particular, tendrá mejor rendimiento.

A pesar del buen desempeño de la economía de los Estados Unidos, la actividad de inversión en América del Norte disminuyó el año pasado, con una caída del 6.9% en general. Los compradores globales y nacionales retrocedieron, pero aún existen puntos  brillantes. Por ejemplo, la inversión canadiense creció a su ritmo más fuerte en cinco años (+ 12%) y los recursos por gastar de fondos canadienses se siguen dirigiendo a los EE.UU.

Como resultado, las perspectivas para 2018 siguen siendo sólidas, y la actividad inversora aumentará a pesar de que la escasez de grandes activos en venta puede mantener los volúmenes planos.